Cortinas con tablas: qué son y cuándo compensan
Las tablas dan una caída ordenada y de aspecto sastre. A cambio, piden más tela y más precisión que un fruncido normal.
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Una cortina con tablas es la que lleva pliegues planos, regulares y marcados, que se doblan a intervalos fijos en la cabecera y se cosen para que la tela caiga en bloques ordenados. Se ven en salones formales, despachos y habitaciones donde se busca una imagen cuidada, más que un volumen desenfadado.
En qué se diferencia del fruncido
El fruncido recoge la tela de forma menuda y algo irregular. La tabla, en cambio, calcula cada pliegue de antemano: cuánta tela se dobla, a qué distancia y cuánto espacio queda plano entre uno y otro. Por eso el resultado es limpio y simétrico. Si quieres ver el fruncido sencillo al lado, lo tienes en cortinas fruncidas.
Dentro de las tablas hay variantes. La tabla plana se queda doblada hacia un lado. La tabla en caja forma un pliegue rectangular hacia fuera. Y el pliegue invertido hace lo contrario, escondiendo la tela hacia dentro. Todas se comparan junto al resto de pliegues en la guía de tipos de pliegues.
Cuánta tela piden
Las tablas consumen más tela que un fruncido sencillo, porque cada pliegue esconde un doblez entero. No hay un único coeficiente: depende del ancho de la tabla y del espacio plano entre ellas, y lo fija el patrón o el taller. No compres la tela hasta tener el patrón definido, porque el error aquí sale caro.
Para una estimación inicial puedes usar la calculadora de metros de tela, sabiendo que con tablas conviene dejar margen.
Qué telas les van bien
- Telas de cuerpo medio o pesado. Mantienen el doblez marcado.
- Tejidos poco elásticos. Si la tela cede, la tabla se afloja con el uso.
- Con forro. Ayuda a que la caída sea uniforme y a que el pliegue no se aplaste.
Con telas muy finas o transparentes, la tabla pierde definición. Ahí funciona mejor un fruncido.
Coserlas o encargarlas
Se pueden coser en casa si tienes soltura con la máquina y paciencia para marcar cada pliegue. El error más común es medir mal el espacio entre tablas, y la cortina acaba con un paño más ancho que otro. Si es tu primera cortina, empieza por algo más sencillo, con el paso a paso de cómo hacer cortinas en casa.
Para un salón grande o una tela cara, encargarla a medida suele compensar. Te ahorras cortar mal un tejido que no admite segundo intento.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre una cortina de tablas y una fruncida?
La fruncida recoge la tela en pliegues menudos e irregulares con una cinta. La de tablas lleva pliegues planos y calculados a intervalos fijos, con un resultado más ordenado y simétrico.
¿Las cortinas con tablas gastan más tela?
Sí, en general piden más tela que un fruncido sencillo. El consumo exacto depende del ancho de la tabla y del espacio plano entre ellas, así que conviene definir el patrón antes de comprar.
Fuentes
Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.
- Código Técnico de la Edificación. DB-HE, Ahorro de energía
- IDAE. Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía