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Cinta fruncidora: qué tipo elegir y cuánta tela pide cada una

Es la tira que va cosida en el borde superior de la cortina. Y decide tres cosas a la vez: cómo cae la tela, de qué se cuelga y cuántos metros hay que comprar. Elegirla es lo primero, no lo último.

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Una cinta fruncidora es una tira textil que se cose a lo ancho del borde superior de la cortina y que, al tirar de los cordones que lleva dentro, recoge la tela formando pliegues. Además de fruncir, hace de cabecera: lleva los bolsillos donde entran los ganchos para colgar la cortina del riel o de las anillas. Por eso la cinta se elige antes de comprar la tela. El fruncido que da es lo que fija cuántos metros necesitas.

¿Para qué sirve exactamente?

Hace tres trabajos a la vez. Conviene separarlos, porque no todas las cintas los hacen igual de bien:

  • Fruncir. Reduce el ancho de tela plano hasta el ancho del riel, formando los pliegues.
  • Sostener. Es la parte de la cortina que aguanta el peso, así que refuerza el borde superior y evita que la tela se deforme al colgar.
  • Colgar. Sus bolsillos determinan a qué altura entra el gancho, y con eso, cuánto sube o baja la cortina respecto al riel.

¿Qué tipos de cinta hay?

Se distinguen por el pliegue que dan, por su altura y por cuántas filas de bolsillos tienen para los ganchos.

Tipo de cintaPliegue que formaFruncido habitualDónde encaja
Fruncido sencillo (cinta estrecha)Frunce irregular, menudo1,5 a 2 veces el rielVisillos y cortinas ligeras
Pliegue lápizPliegues verticales apretados y uniformes2 a 2,5 vecesCortinas clásicas de tejido medio
Pliegue francés o tripleGrupos de tres pliegues separados2 a 2,5 vecesSalón, acabado de sastrería
Pliegue caja o copaPliegue plano rectangularUnas 2 vecesCortinas de mucho cuerpo
Cinta de onda (wave)Ondas idénticas de arriba abajoUnas 2,5 vecesSolo con riel específico de carros
Cinta americana o de velcroCabecera plana, sin pliegue propio1 a 1,5 vecesBandós, cenefas y remates fijos

Los rangos de la tercera columna son los habituales. Pero el dato que manda es el que indique el fabricante de la cinta. Una misma cinta admite fruncidos distintos según cuánto tenses los cordones, y hay modelos que marcan su coeficiente expresamente.

Pregúntalo antes de comprar tela, porque el metraje sale de ahí. Si antes necesitas reconocer el aspecto de cada pliegue, la guía de tipos de pliegues para cortinas los compara uno a uno.

¿Cuánta cinta hay que comprar?

La cinta se cose sobre la tela plana. Así que se compra con la medida de la tela sin fruncir, no con la del riel. La cuenta es:

  • Ancho de cada paño ya cortado, más unos centímetros a cada lado para el remate lateral.
  • Multiplicado por el número de paños.
  • Más un margen: los cordones hay que poder sujetarlos por los extremos, y si la cinta queda justa se pierde la posibilidad de rectificar.

Ese ancho de tela plana es, a su vez, el ancho del riel multiplicado por el coeficiente de fruncido de la cinta. El cálculo completo, con el alto y los dobladillos, está en confección de cortinas. Y si no quieres hacerlo a mano, la calculadora de metros de tela lo saca con el ancho del riel, el fruncido y la caída.

¿Cómo se cose y cómo se frunce?

El orden importa. Un paso fuera de sitio deja los cordones inservibles:

  • Primero los laterales y el bajo. Los dobladillos se rematan antes de poner la cinta.
  • Los cordones se sacan antes de coser. En el extremo de la cinta hay que liberar unos centímetros de cordón y sacarlos hacia fuera; si se cosen atrapados en la costura, ya no se puede fruncir.
  • La cinta se cose plana, con dos costuras paralelas, arriba y abajo, y siempre en el mismo sentido: si una se cose de izquierda a derecha y la otra al revés, la cinta se abomba.
  • Se frunce tirando de los cordones desde un solo extremo, repartiendo los pliegues a mano hasta llegar al ancho del riel.
  • Los cordones no se cortan. Se recogen y se atan, o se enrollan en un recogecordones, porque hay que poder soltarlos para lavar la cortina.

¿Y al lavarla?

Antes de meter la cortina en la lavadora, deshaz el fruncido y saca los ganchos uno a uno. Una cinta lavada fruncida sale con los pliegues marcados y los cordones enredados. Y los ganchos pueden rasgar el tejido al girar en el tambor.

Lo otro que se olvida es el encogimiento. Si cinta y tela no tienen la misma composición (una cinta de algodón sobre una tela sintética, por ejemplo), pueden encoger distinto. El resultado es un borde superior que tira y ondula.

En la Unión Europea, la composición en fibras de los textiles a la venta tiene que figurar en la etiqueta. Así que puedes comparar la de la cinta con la del tejido antes de comprar. Si no coinciden, lo prudente es prelavar las dos por separado antes de cortar nada.

¿Cuándo no hace falta cinta fruncidora?

No la llevan las cabeceras que cuelgan por sí solas: ollaos, trabillas y jareta, donde la propia barra frunce la tela sin cordones. Tampoco los estores. No funcionan por fruncido, sino por recogida, y ahí manda el mecanismo.

Y si encargas la cortina a un taller, no tienes que comprarla aparte: va incluida en la confección. Eso sí, deja escrito en el encargo qué cinta van a usar. De ella depende el metraje que te facturan.

Preguntas frecuentes

¿Qué ancho de cinta fruncidora conviene?

Depende del pliegue y del peso de la tela. Las cintas estrechas valen para visillos y tejidos ligeros; los pliegues lápiz, francés o de onda necesitan cintas más anchas, porque el pliegue tiene que formarse en toda esa altura y porque una cinta ancha reparte mejor el peso de una tela gruesa. Como referencia práctica, cuanto más pesa la tela y más marcado quieres el pliegue, más alta la cinta.

¿La cinta va por delante o por detrás de la cortina?

Por el revés, cosida en la cara que queda hacia la ventana, salvo en las cintas decorativas pensadas para verse. Lo que sí hay que decidir es a qué altura queda respecto al borde superior: si la cinta se cose justo en el canto, la cortina cuelga por debajo del riel; si se deja un par de centímetros de tela por encima, se forma un pequeño volante que tapa el riel.

¿Se puede cambiar la cinta de una cortina ya hecha?

Sí, es una de las reformas más agradecidas: descosiendo la cabecera se puede pasar de un fruncido sencillo a un pliegue francés sin tocar el resto de la cortina. La limitación es el ancho de tela disponible, porque una cinta que frunce más necesita más tela plana para cubrir el mismo riel; si la cortina va justa, el cambio la dejará corta de ancho.

¿Qué gancho corresponde a cada cinta?

El que encaje en sus bolsillos y en el sistema del que vayas a colgar: ganchos de clip o de aguja para cinta de fruncido sencillo y pliegue lápiz, ganchos específicos de pinza para pliegue francés, y carros propios en el caso de la cinta de onda, que no admite ganchos corrientes. La altura a la que insertes el gancho dentro del bolsillo es además el ajuste fino del largo, y da uno o dos centímetros de margen.

Fuentes

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