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Cortinas para recibidor: cuándo hacen falta y cuándo sobran

El recibidor es zona de paso, estrecha y con poca luz. Ahí una cortina tiene que tapar sin estorbar, y muchas veces lo mejor es no poner ninguna.

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En un recibidor la cortina casi nunca es la protagonista: sirve para tapar lo que no quieres ver desde la entrada o para dar intimidad a una puerta con cristal. Si no tienes ninguno de los dos problemas, probablemente no la necesitas.

Los tres casos en los que sí compensa

El primero es la puerta de entrada con vidrio o con un montante acristalado. Desde la escalera o desde el rellano se ve el interior, y una cortina ligera resuelve eso sin quitar la luz del recibidor. El segundo es un hueco sin puerta que da al salón o a la cocina, donde la cortina hace de separación visual. El tercero es una ventana pequeña, que en un recibidor suele ser la única fuente de luz natural.

Si es el tercer caso, piensa antes en la luz que en la decoración. Un recibidor suele ser estrecho y oscuro, y una tela tupida lo empeora.

Qué tejido funciona y cuál sobra

Un visillo o un tejido ligero de tono claro deja pasar la luz y tapa lo justo. Aquí hay poco que decidir: el criterio es que filtre sin oscurecer. En la guía de visillos tienes cómo distinguir los que realmente dejan ver desde fuera de los que no.

Evita telas pesadas o con mucho vuelo. En una zona de paso, cada vez que alguien abre la puerta la cortina se engancha o se arrastra. Y a los pocos meses está sucia en el bajo.

SituaciónSoluciónQué vigilar
Puerta de entrada con cristalVisillo o estor ligero pegado al vidrioQue no roce con la manilla ni con el cierre
Hueco sin puertaCortina de peso medio recogida a un ladoQue no estreche el paso
Ventana pequeñaEstor o visillo claroNo robar luz a un espacio ya oscuro

Cuándo es mejor un estor

En una ventana o una puerta acristalada de un recibidor estrecho, un estor ocupa menos que una cortina y no se engancha con el abrigo ni con el bolso. Es la opción que yo elegiría casi siempre en un espacio de paso. Tienes las opciones en tipos de estores.

Mide antes de comprar

En un recibidor cada centímetro cuenta. Una barra demasiado larga choca con el perchero o con el mueble de la entrada, y una cortina demasiado larga barre el suelo justo donde más pisas. Si ya tienes decidido el tejido, mide con cómo medir cortinas y deja un par de centímetros libres del suelo.

Cuándo no pongas nada

Si la puerta es ciega y no hay ventana, una cortina en el recibidor es puro adorno y suma polvo. Gasta ese dinero en una buena luz o en un espejo, que sí cambian la entrada.

Preguntas frecuentes

¿Qué cortina pongo en la puerta de entrada con cristal?

Un visillo o un estor ligero pegado al vidrio, que tape la vista desde fuera sin quitar la luz del recibidor.

¿Cortina o estor en un recibidor estrecho?

Casi siempre un estor, porque ocupa menos y no se engancha con abrigos y bolsos al pasar.

¿Conviene una cortina oscura en el recibidor?

No suele convenir: el recibidor ya recibe poca luz natural y una tela tupida lo oscurece más.

¿Hace falta poner cortina si la puerta es ciega y no hay ventana?

No. Sería un adorno que acumula polvo; es mejor invertir en iluminación.

Fuentes

Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.

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